Chupópteros
Cinco líderes y un sillón. Hagan sus apuestas. Lo bueno de estas elecciones es que tenemos repertorio de despropósitos para elegir. La oferta incluye a un revolucionario con chalet, a un baloncestista enamorado del jet privado y a un jinete del Apocalipsis recién salido de Rohan. Todo un cúmulo de virtudes políticas como la humildad, la austeridad y la coherencia se pasearán en las próximas semanas por los escenarios del territorio nacional, buscando nuestro voto. Y nosotros, como de costumbre, se lo daremos al que menos nos disguste, no vaya a ser que ganen los otros, o incluso -poca broma- votaremos al más friki , en un ejercicio de ejemplar absurdo democrático. Sin duda, llama la atención la infinita distancia entre los líderes que tenemos y los líderes que desearíamos tener. Como ha escrito Pepa Bueno en un reciente artículo, seguimos “e sperando a que cualquiera de los líderes de lo...